Vuelve al principio

Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición MUCHO DESPUÉS. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes. Espera. Algo sí ha cambiado. El cadáver del doctor ha reaparecido.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec25]].\nSi quieres marcharte, [[hazlo|Sec30]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición MUCHO ANTES. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec21]].\nSi quieres marcharte, [[hazlo|Sec11]].\n
Será mejor que te marches, sí, ahora que el cuerpo del doctor Grainger ha desaparecido, así como todas las pruebas que podrían involucrarte en el crimen. Te diriges a la puerta de acero, miras atrás. La máquina del tiempo parece querer decirte algo.\nBuscas la llave en tus bolsillos con manos temblorosas. La introduces en la cerradura tratando de controlar tus nervios. La puerta se abre con un suspiro. No lo dudas un instante y sales al exterior.\nUn centenar de rostros se vuelve y te mira. Un centenar de réplicas de ti mismo, amontonadas en el suelo, en las escaleras, unos sobre otros. Sus ojos inyectados en sangre, sus manos engarfiadas.\n—¡No dejéis que escape! —grita uno de ellos.\nComo muñecos activados por un resorte oculto, se incorporan, gritan, se abalanzan sobre ti. Gritas, aterrado, y retrocedes hasta entrar de nuevo en el laboratorio. La puerta se cierra un instante antes de que ellos puedan entrar. Oyes, apagados, sus gritos, sus golpes contra la puerta. Gritas.\nPoco a poco recuperas el control. No puedes volver a salir, lo que te espera tras la puerta es, simplemente, la locura.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec21]].\n
Será mejor que te marches, sí, ahora que el cuerpo del doctor Grainger ha desaparecido, así como todas las pruebas que podrían involucrarte en el crimen. Te diriges a la puerta de acero, miras atrás. La máquina del tiempo parece querer decirte algo.\nBuscas la llave en tus bolsillos con manos temblorosas. Justo cuando vas a introducirla en la cerradura, se abre la puerta, y allí estás tú, junto al doctor Grainger. Abres la boca para decir algo, la cierras.\n—Yo... —dices, retrocediendo, mientras el doctor huye escaleras arriba y tú mismo entras en el cuarto.\n—Bueno —dice tu reflejo—, no sé qué demonios pasa aquí, pero vamos a arreglarlo en un momento.\nAquel que eres tú se abalanza sobre ti. Tus manos, sus manos, rodean tu cuello. Jadeas. Tratas de gritar, pero no puedes. Te mareas, todo alrededor se vuelve denso, oscuro. Oyes una risa, tu risa. Te ríes. Miras tu otro yo, estrangulado, muerto en el suelo. Ves cómo el cadáver se desvanece en el aire, como si nunca hubiera existido. No queda nada de lo que eras.";\nExcepto la llave.\nLa recoges y te vuelves en dirección a la máquina del tiempo. Otra vez.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec16]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición MUCHO ANTES. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\nNo\nTodo no.\nEl cadáver del doctor ha desaparecido.\n\n¿Qué harás ahora? \nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec21]].\nSi prefieres marcharte, [[hazlo|Sec11]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición ANTES. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\nNo\nTodo no.\nEl cadáver del doctor ha desaparecido.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec16]].\nSi prefieres marcharte, [[hazlo|Sec10]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición MUCHO DESPUÉS. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec25]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec30]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición DESPUÉS. Esperas en silencio, sobrecogido. Entonces dejas escapar un gemido. En el laboratorio, en el suelo, descansan tres cadáveres. Dos de ellos corresponden al doctor Grainger. El otro...\nEl otro eres tú.\nOyes un ruido a tu espalda, te vuelves.\n—Hola —dice alguien que eres tú mismo.\nObservas cómo manipula la máquina, como gira el dial hasta que apunta a AHORA, instantes antes de abalanzarse sobre ti.\nLuchas, gritas, arañas, muerdes. Todo en vano. Mueres a manos de ti mismo, matas a tu reflejo más débil. Y aquí estás de nuevo, frente a la máquina, tú o el otro pues ambos sois el mismo, viendo cómo todo a tu alrededor se desvanece, se evapora. Aquí estás de nuevo, junto al cadáver del doctor Grainger.\n\n¿Qué harás ahora? \nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición AHORA. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes. Espera. Algo sí ha cambiado. El cadáver del doctor ha reaparecido.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
El dial muestra varias posiciones.\n\nSi quieres girarlo hasta AHORA, [[hazlo|Sec17]].\nSi quieres girarlo hasta MUCHO ANTES, [[hazlo|Sec18]].\nSi quieres girarlo hasta DESPUÉS, [[hazlo|Sec14]].\nSi quieres girarlo hasta MUCHO DESPUÉS, [[hazlo|Sec19]].\n
//—Caballeros, la primera máquina del tiempo —dijo el doctor Grainger con solemnidad.//\n''Fredric Brown''\n\n\nCuando recibiste la llamada del doctor Grainger sentiste un escalofrío. Sí, sabías que antes o después te llamaría, pues durante los últimos seis meses te habías convertido en su hombre de confianza, pero no habías podido evitar que la sombra de la duda, ese temor irracional a ser excluido del experimento en el último momento, te acompañara hasta el final.\n Apenas tardaste unos minutos en prepararte y salir a la calle. Acudiste a su casa con premura, excitado. Habías sido previsor y alquilado un pequeño apartamento apenas a dos manzanas. Llegaste hasta el portal a la carrera, la camisa empapada de sudor, los nervios a flor de piel. La gente te miraba con curiosidad sin saber bien qué te ocurría. No te importaba, lo único que deseabas en ese momento era ver el rostro del buen doctor y leer en su mirada lo que tu mente te gritaba.\nEl doctor te abrió la puerta con una sonrisa y te invitó a pasar.\n—Bienvenido, amigo, te dijo. Prepárate para ver la máquina más asombrosa de todos los tiempos.\nLe seguiste escaleras abajo, al sótano que empleaba como laboratorio. No reparaste en el silencio que empapaba las paredes, en el frío que os acompañó escalón a escalón, en la oscuridad que parecía envolveros como una mortaja. Tus sentidos solo prestaban atención al hecho trascendental que debías presenciar. \nHabías estado allí otras veces, hace meses, pero cuando dejasteis atrás los objetos de anticuario que se amontonaban junto a las paredes del sótano y os detuvisteis frente a aquella enorme puerta de acero supiste que algo había cambiado, que las cosas iban en serio.\nEl doctor Grainger abrió la puerta blindada, entró. Le seguiste en silencio, dándole vueltas a tu plan, a las deudas, a los cobradores, a la máquina del tiempo. Cuando la puerta se cerró a tu espalda, actuaste. Te abalanzaste sobre el doctor, gritando. Luchasteis, pero tú eras más joven, más fuerte. Golpeaste su cabeza repetidas veces contra las paredes, contra la puerta. Solo cuando dejó de gritar permitiste que su cuerpo roto cayera al suelo. Todo había terminado. Allí estabas, frente a la máquina que te haría rico.\nLa máquina del tiempo.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas examinar la máquina del tiempo, [[hazlo|Sec2]].\nSi prefieres observar en silencio el cadáver del doctor, [[hazlo|Sec3]].\nSi quieres explorar el sótano, [[hazlo|Sec4]].\n
Te arrodillas junto al cadáver. El doctor Grainger no tiene buena cara. Registras sus bolsillos en busca de algo que te resulte útil y encuentras la llave de la puerta de acero. Te la guardas en el bolsillo, emocionado. Sabes que esta llave es imprescindible para salir de aquí.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas examinar la máquina del tiempo, [[hazlo|Sec5]].\nSi quieres explorar el sótano, [[hazlo|Sec4]].\n
Lo cierto es que para ser una máquina del tiempo resulta algo decepcionante. No es más que un sólido cilindro de metal, liso, demasiado parecido a un termo, enorme y pesada, con un dial en su parte frontal.\n El dial puede ser girado hasta alcanzar cinco posiciones: MUCHO ANTES, ANTES, AHORA, DESPUÉS, MUCHO DESPUÉS. En este momento señala la posición AHORA.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec6]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec7]].\n
Desde luego no es un prodigio de diseño, no. Metálica, cilíndrica, sin fisuras... Una decepción como máquina del tiempo, al menos tal y como tú las tenías en mente. Eso sí, es enorme y parece muy pesada. En su parte frontal exhibe un dial.\n El dial puede ser girado hasta alcanzar cinco posiciones: MUCHO ANTES, ANTES, AHORA, DESPUÉS, MUCHO DESPUÉS. En este momento señala la posición AHORA.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
Ya está todo hecho. El cuerpo del doctor Grainger yace a tus pies, junto a la puerta. Hay sangre por todas partes. Querrías que todo hubiera sido más rápido, más limpio, pero estas cosas nunca salen como uno espera. En fin, qué le vas a hacer. La puerta de acero permanece cerrada. El cuarto en el que te encuentras —apenas diez metros cuadrados de paredes desnudas, blancas— está completamente vacío, a excepción del cilindro metálico de algo más de un metro de altura. \nEl cilindro que has venido a buscar. \nLa máquina del tiempo.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas examinar la máquina del tiempo, [[hazlo|Sec2]].\nSi prefieres observar en silencio el cadáver del doctor, [[hazlo|Sec3]].\n
La puerta está cerrada, no hay forma humana de abrirla sin la llave. Recuerdas que fue el doctor el que la cerró.\n Es evidente dónde está la llave.\nTe arrodillas junto al cadáver. El doctor Grainger no tiene buena cara. Registras sus bolsillos y encuentras la llave de la puerta de acero. La guardas en el bolsillo, emocionado. \n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
Jugueteas con el dial, pero no te decides a girarlo. Algo en tu interior te dice que falta algo, que algo has olvidado. Miras la puerta. Está cerrada. Con llave.\nRecuerdas que fue el doctor el que la cerró.\n Es evidente dónde está la llave.\nTe arrodillas junto al cadáver. El doctor Grainger no tiene buena cara. Registras sus bolsillos y encuentras la llave de la puerta de acero. La guardas en el bolsillo, emocionado. \n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
El dial muestra varias posiciones.\n\nSi quieres girarlo hasta ANTES, [[hazlo|Sec12]].\nSi quieres girarlo hasta MUCHO ANTES, [[hazlo|Sec13]].\nSi quieres girarlo hasta DESPUÉS, [[hazlo|Sec14]].\nSi quieres girarlo hasta MUCHO DESPUÉS, [[hazlo|Sec15]].\n
Sí, lo mejor será salir cuanto antes de aquí. Has cometido un crimen terrible, alejarte de este lugar parece la única solución lógica. Te diriges a la puerta de acero, miras atrás. El cadáver del doctor Grainger sigue tirado en el suelo, esperando. ¿Cuánto tiempo esperará? Sientes un escalofrío.\nBuscas la llave en tus bolsillos con manos temblorosas. Entonces oyes un ruido a tu espalda. Te vuelves... y allí estás. Abres la boca para decir algo, la cierras. Frente a ti estás tú mismo, sonriente. La mano de tu reflejo descansa sobre la máquina del tiempo, junto al dial. ¿De dónde demonios ha salido?";\n—Tenemos un problema —dice tu reflejo—, pero podemos remediarlo fácilmente.\nAvanza hacia ti, sonriente, los brazos extendidos. Cuando sientes sus manos, tus manos, en tu cuello, jadeas. Tratas de defenderte, de apartar esa garra de acero que te asfixia de tu piel. En sus ojos, en tus ojos, ves locura, muerte. El aire se escapa de tus pulmones. De sus pulmones.\nAprietas y aprietas hasta que tú, él, muere. Te quedas de pie, mirando el cuerpo que eras tú, muerto. Poco a poco el cadáver se vuelve translúcido, desaparece sin dejar rastro, como si nunca hubiera existido. No queda nada de lo que eras.\nExcepto la llave.\nLa recoges y te vuelves en dirección a la máquina del tiempo. Otra vez.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\n
History.prototype.originalDisplay = History.prototype.display;\n\nHistory.prototype.display = function (title, link, render)\n{\n if ((render != 'quietly') && (render != 'offscreen'))\n removeChildren($('passages'));\n \n this.originalDisplay.apply(this, arguments);\n};
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición DESPUÉS. Esperas en silencio, sobrecogido. Entonces dejas escapar un gemido. En el laboratorio, en el suelo, descansan tres cadáveres. Dos de ellos corresponden al doctor Grainger. El otro...\nEl otro eres tú.\nOyes un ruido a tu espalda, te vuelves.\n—Hola —dice alguien que eres tú mismo.\nObservas cómo manipula la máquina, como gira el dial hasta que apunta a AHORA, instantes antes de abalanzarse sobre ti.\nLuchas, gritas, arañas, muerdes. Todo en vano. Mueres a manos de ti mismo, matas a tu reflejo más débil. Y aquí estás de nuevo, frente a la máquina, tú o el otro pues ambos sois el mismo, viendo cómo todo a tu alrededor se desvanece, se evapora. Aquí estás de nuevo, junto al cadáver del doctor Grainger.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
El dial muestra varias posiciones.\n\nSi quieres girarlo hasta AHORA, [[hazlo|Sec22]].\nSi quieres girarlo hasta ANTES, [[hazlo|Sec23]].\nSi quieres girarlo hasta DESPUÉS, [[hazlo|Sec29]].\nSi quieres girarlo hasta MUCHO DESPUÉS, [[hazlo|Sec24]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición AHORA. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes. \nEspera. \nAlgo sí ha cambiado. \nEl cadáver del doctor ha reaparecido.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición ANTES. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec16]].\nSi prefieres marcharte, [[hazlo|Sec10]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición MUCHO DESPUÉS. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes. \nEspera. \nAlgo sí ha cambiado. \nEl cadáver del doctor ha reaparecido.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec25]].\nSi quieres marcharte, [[hazlo|Sec30]].\n
El dial muestra varias posiciones.\n\nSi quieres girarlo hasta AHORA, [[hazlo|Sec26]].\nSi quieres girarlo hasta ANTES, [[hazlo|Sec27]].\nSi quieres girarlo hasta DESPUÉS, [[hazlo|Sec20]].\nSi quieres girarlo hasta MUCHO ANTES, [[hazlo|Sec28]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición AHORA. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición ANTES. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\nNo.\nTodo no.\nEl cadáver del doctor ha desaparecido.\n\n¿Qué harás ahora? \nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec16]].\nSi prefieres marcharte, [[hazlo|Sec10]].\n
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición MUCHO ANTES. Esperas en silencio, sobrecogido, pero nada ocurre. Todo parece igual que antes.\nNo.\nTodo no.\nEl cadáver del doctor ha desaparecido.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec21]].\nSi prefieres marcharte, [[hazlo|Sec11]].\n
Antes o Después
Ficción interactiva
Giras el dial de la máquina hasta que alcanza la posición DESPUÉS. Esperas en silencio, sobrecogido. Entonces dejas escapar un gemido. En el laboratorio, en el suelo, descansan tres cadáveres. Dos de ellos corresponden al doctor Grainger. El otro...\nEl otro eres tú.\nOyes un ruido a tu espalda, te vuelves.\n—Hola —dice alguien que eres tú mismo.\nObservas cómo manipula la máquina, como gira el dial hasta que apunta a AHORA, instantes antes de abalanzarse sobre ti.\nLuchas, gritas, arañas, muerdes. Todo en vano. Mueres a manos de ti mismo, matas a tu reflejo más débil. Y aquí estás de nuevo, frente a la máquina, tú o el otro pues ambos sois el mismo, viendo cómo todo a tu alrededor se desvanece, se evapora. Aquí estás de nuevo, junto al cadáver del doctor Grainger.\n\n¿Qué harás ahora?\nSi deseas girar el dial, [[hazlo|Sec9]].\nSi quieres abrir la puerta y marcharte, [[hazlo|Sec8]].\n
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Sí, lo mejor será salir cuanto antes de aquí. Has cometido un crimen terrible, alejarte de este lugar parece la única solución lógica. Te diriges a la puerta de acero, miras atrás. El cadáver del doctor Grainger sigue tirado en el suelo, esperando. ¿Cuánto tiempo esperará? Sientes un escalofrío.\nBuscas la llave en tus bolsillos con manos temblorosas. La introduces en la cerradura, abres la puerta. No lo dudas un instante y sales al exterior.\nFuera del sótano que hace las veces de laboratorio hace frío, demasiado frío. Asciendes por las escaleras lentamente, intentando no resbalar al pisar las placas de hielo que se forman en los escalones. Al apoyar la mano sobre la barandilla ahogas un grito y la retiras. Está congelada.\nLa oscuridad y el silencio se han adueñado de la casa. Caminas entre las sombras, temblando de frío, procurando no tropezar con nada. La pálida luz que se filtra por las ventanas del salón te permite llegar hasta la puerta de entrada. ¿Qué ha ocurrido?, te preguntas mientras abres y sales a la calle.\nTe detienes en el umbral de la puerta, con la boca abierta.\nDesde la entrada de la casa, extendiéndose por las calles, por las aceras, por las casas, puedes ver una multitud de réplicas de ti mismo. Tumbadas, sentadas, dobladas sobre sí mismas. Todas ellas muertas. El olor a muerte es insoportable, apenas logras controlar las arcadas. Das un paso, apoyando tu pie sobre la espalda de uno de los cadáveres. Si quieres avanzar tendrás que hacerlo sobre ellos. Das otro paso, te detienes. Aquí y allá ves cuerpos en putrefacción, esqueletos sin rastro de carne. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que murieron? Das otro paso más, apoyando tu pie sobre tu propio rostro, repetido un centenar, un millar de veces por todas partes.\n—¿Qué ha ocurrido, por el amor de Dios? —gritas, y entonces sientes un dolor ardiente en el pecho y caes al suelo.\nOyes un grito a lo lejos, una carcajada. Tratas de incorporarte, pero no puedes. Te llevas las manos al pecho, las levantas. La sangre resbala entre tus dedos, roja, brillante.\n—¡Te cogí! —dice una voz demasiado familiar, una voz que es la tuya.\nTu rostro, amoratado, hinchado, con barba desaliñada y pelo largo, te observa apenas a unos centímetros de tu verdadero rostro. Sonríe, y de su boca entreabierta brota un hedor horrible. Intentas decir algo, pero el dolor del pecho sólo te permite emitir un gemido.\n—Vamos, vamos, esta vez seguro que sí —dice tu réplica, rebuscando entre tus ropas.\nLa sangre se desliza por tu pecho, cae al suelo. Ya no tienes frío, ni siquiera te duele. Abres la boca, la cierras. El hombre que eres tú te mira con desagrado. De pronto lanza un grito y se incorpora.";\n—¡La llave! ¡Por fin! ¡Lo sabía! —grita y contemplas anonadado cómo se marcha corriendo hacia la casa.\nPara ti esto es, quieras o no, el único final posible.\n\n''FIN''\n
<html><a href="http://www.eximeno.com">Santiago Eximeno</a></html>\n\n\n <html><p>\n<blockquote><strong>Antes o después</strong> se distribuye gratuitamente y sin ánimo de lucro. Sin embargo es posible que quieras colaborar con esta iniciativa y ayudarme a seguir creando ficciones interactivas. Si es así puedes realizar una donación de 1,95 € a través de Paypal. ¡Muchas gracias!\n\n<form action="https://www.paypal.com/cgi-bin/webscr" method="post"><input type="hidden" name="cmd" value="_s-xclick" /> <input type="hidden" name="hosted_button_id" value="345YTBH63TST2" /> <input type="image" name="submit" src="https://www.paypalobjects.com/es_ES/ES/i/btn/btn_donateCC_LG.gif" alt="PayPal. La forma rápida y segura de pagar en Internet." /> <img src="https://www.paypalobjects.com/es_ES/i/scr/pixel.gif" alt="" width="1" height="1" border="0" /></form></blockquote> \n </p></html>