Sorprende el talento de Eximeno para, en las escasas ciento veinte páginas que ocupa la novela, sumergir al lector en una historia de ritmo trepidante que destaca por la construcción de los personajes, la creación de ambientes opresivos y la elaboración de escenas que consiguen asustar, o al menos inquietar, al lector.
José Luis Mora, en Dreamers.
[..] va creciendo como una gigantesca bola de nieve; empieza despertando nuestra inquietud rápidamente hasta dejarnos totalmente extasiados por el horror, histéricos… y sobre todo, con pocas ganas de volver a mirarnos en el espejo, por si las moscas.
Pily B., en NGC3660.
En ella ["Imágenes"] se observa la gran capacidad de Eximeno a la hora de crear una ambientación excelente en la que, una vez te ha atrapado, te va llevando por distintos grados de angustia, confusión y tensión. Una recreación de atmósferas que bebe directamente de maestros como Ramsey Campbell o Algernon Blackwood.
Fidel Insúa, en C, el hijo de Cyberdark.
[..] una novela corta de terror en la que los giros de tuerca se suceden de tal modo que es imposible abstraerse del ambiente claustrofóbico que se teje en torno a los personajes. Las pistas que se van dejando al lector nunca serán suficientes, como les pasa a los propios protagonistas, para imaginar el horror que nos espera en sus últimas páginas.
Juan Ángel Laguna Edroso, en Ociojoven.
[..] por encima del tópico y de los fallos de ritmo, la historia se mantiene a base de pura capacidad narrativa, con descripciones muy vívidas y un buen manejo de la acción.
Sergio Mars, en Rescepto.